Autor: Gabriela L. Espínola G. Agosto, 2025.

¿Desarrollo social o espejismo binacional?

Las dos represas más conocidas en nuestro país (Itaipú y Yacyretá) representan hitos en la historia energética de América del Sur. Ambas generan una inmensa cantidad de energía e inversión colosal en infraestructura. Sin embargo, al observar el impacto social y económico en las ciudades vecinas (Foz de Iguazú en Brasil y Ayolas en Paraguay), el contraste es evidente.

Objetivos principales

La Entidad Itaipú Binacional fue establecida en 1973 por el Tratado de Itaipú, entre Paraguay y Brasil. El objetivo era aprovechar el río Paraná para generar energía limpia y consolidar la integración regional. También se esperaba que impulsará el desarrollo social en las regiones fronterizas, con una inversión estimada de USD 14.000 millones.

Por otro lado, la Entidad Binacional Yacyretá, iniciada en los 70 y formalizada en 1973 mediante el tratado de Yacyretá entre Paraguay y Argentina, tenía como objetivo controlar inundaciones, generar energía y mejorar la infraestructura regional. La inversión inicial estimada era de USD 11.000 millones, aunque este costo se duplicó debido a demoras, sobrecostos y problemas de gestión. Comparación con el cumplimiento de objetivos

Itaipú, finalizada en 1984 conforme a su cronograma, cuenta con una infraestructura moderna, bien mantenida y con ampliaciones a lo largo de los años. Aunque el impacto más visible se concentró en la ciudad de Foz de Iguazú –posicionada como una de las ciudades con mayor dinamismo económico del país–, no debe ignorarse su contribución al stock de capital del Paraguay.

Según Fernández Valdovinos y Monges Naranjo (2004), durante la década de 1970 la inversión en Itaipú representó entre el 4% y el 6% del PIB anual, impulsando un crecimiento económico promedio del 9% y generando un efecto expansivo en sectores como servicios, construcción y empleo regional. Bernardo Rojas Paéz (2002) también destaca el fuerte efecto ingreso que generó la represa en la economía paraguaya, mientras que Charotti, Hevia y Neumeyer (2017) sostienen que Itaipú representó hasta el 12% del PIB paraguayo en 1979, confirmando su papel protagónico en la expansión de la actividad económica del país durante su fase de construcción.

Aún así, el aprovechamiento territorial de esos beneficios fue asimétrico. Mientras que Brasil canalizó el potencial de Itaipú hacia un modelo urbano consolidado, Paraguay no logró articular una estrategia de desarrollo que tradujera esa inversión en impactos sostenibles en su margen. La rentabilidad fue estratégica, pero los beneficios no se distribuyeron equitativamente entre ambas partes.

Yacyretá, por su parte, fue parcialmente concluida en 1994, con obras complementarias finalizadas recién en 2011. Su construcción enfrentó fallas técnicas, sobrecostos y retrasos significativos. En términos sociales, el impacto fue muy bajo, especialmente en la ciudad de Ayolas, donde la infraestructura urbana, los servicios públicos y el desarrollo económico siguen rezagados. La inversión ha sido fuertemente cuestionada tanto por su alto costo como el escaso retorno social tangible.

Impacto real en comunidades

Foz de Iguazú, impulsada por la Entidad Binacional Itaipú, se convirtió en un modelo de desarrollo regional. Recibió un alto nivel de inversión social sostenida que permitió la creación de polos educativos y tecnológicos, el fortalecimiento del turismo integrado –la represa forma parte del circuito junto a las cataratas y el parque nacional–, y se mejoras sustancialmente en salud pública, urbanismo y conectividad.

Ayolas, en cambio, continúa siendo una ciudad con crecimiento limitado. Si bien se registraron algunos avances en los últimos años, el impacto sigue siendo desigual y lento. Muchas comunidades fueron desplazadas por inundaciones generadas por la represa, la infraestructura urbana es deficiente y la inversión en desarrollo económico sostenible es prácticamente nula. Persiste además, una falta de transparencia y planificación en la gestión de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Si bien promovieron bonos sociales y programas de turismo comunitario, sigue sin existir un plan integral de desarrollo regional.

Como señala un artículo de opinión publicado en ABC Color (2018), la llamada “deuda social” de la EBY, ha sido utilizada como una justificación política para ejecutar gastos discrecionales, sin planificación participativa ni control ciudadano. Esta observación refuerza la percepción de que la gestión de Yacyretá ha estado más orientada al clientelismo que al desarrollo sostenible y estructural de la comunidad.

Pero, ¿qué falló?

En Brasil, Foz de Iguazú experimentó la añoranza paraguaya, el desarrollo social que todos querían, gracias a las políticas implementadas por Itaipú. Paraguay, siendo socio de la misma represa, no vio reflejado ese proceso con la misma intensidad. Y aún más llamativo es el caso de Yacyretá, donde el impacto fue escaso e incluso negativo en términos sociales y ambientales.

El caso de Yacyretá es aún más crítico: marcado por la mala planificación, desorganización, la corrupción y la falta de integración con la comunidad. En ambas represas, Paraguay no supo negociar ni exigir el cumplimiento pleno de beneficios territoriales que le corresponden.

Tal como plantean Genro y de Souza (1999) en Presupuesto Participativo: La experiencia de Porto Alegre, la distribución de recursos sin una verdadera redistribución del poder político puede conducir a prácticas paternalistas que debilitan la autonomía de las comunidades. Esta reflexión es evidente en Ayolas, donde las decisiones sobre inversión y desarrollo se adoptaron de forma vertical, sin protagonismo ciudadano.

Una represa no garantiza desarrollo por sí sola. La clave está en la gestión, la planificación con enfoque territorial y una verdadera voluntad política de priorizar a las comunidad locales. Hoy, con la revisión del Anexo C de Itaipú en marcha, Paraguay tiene una oportunidad única para corregir el rumbo. Aprender del modelo brasileño no solo implica observar el caso de Foz de Iguazú, sino también mirar hacia experiencias exitosas como la de Porto Alegre, donde el presupuesto participativo fortaleció el vínculo entre el Estado y la sociedad. Según argumentan Genro y de Souza (1999), para que las inversiones públicas generen un desarrollo auténtico, es esencial que los ciudadanos se involucren de manera activa en la toma de decisiones.

Bibliografía:

Entidad Binacional Yacyretá. (s.f.). En marcha construcción de 100 viviendas para pescadores de Ayolas. En marcha construcción de 100 viviendas para pescadores de Ayolas - Entidad Binacional Yacyretá